WIKI TEMA 4
MORFOLOGÍA: LA REFLEXIÓN
Las palabras cambian de tipo según su forma y su función en la oración. La morfología, es la ciencia que se encarga de estudiar la forma de las palabras (del griego morphe, “forma”, y logos, “palabra, lenguaje”).
La sintaxis se ocupa de la función y la relación de las palabras en la frase.
Las palabras se dividen en dos grupos:
Variables: sustantivo, adjetivo, artículo, pronombre, verbo.
Invariables: adverbio, preposición, conjunción, interjección.
1. LOS ACCIDENTES GRAMATICALES.
Las palabras variables pueden adoptar muchas formas, sin embargo, las invariables sólo tienen una única forma. Los cambios que forman éstas se llaman accidentes gramaticales y según los accidentes gramaticales, las palabras variables, se pueden clasificar en tres sistemas:
· Nominal: sustantivos y adjetivos. Varían en número y género.
· Pronominal: pronombres y artículos. Varían en número y género. Es un grupo especial y esencial porque diferencia formalmente los sustantivos de los adjetivos.
· Verbal: verbos. Varían en cuanto a persona, número, tiempo, modo y voz.
Las formas posibles que pueden adoptar cada sistema se denomina flexión y se distinguen tres clases: flexión normal, flexión pronominal y flexión verbal. Las lenguas que utilizan este procedimiento se llaman lenguas flexivas.
2. ESTRUCTURA DE LAS PALABRAS.
Para ver en qué consisten esas variaciones es necesario estudiar su estructura. Por ejemplo, el sustantivo hombre tiene dos formas, una para expresar en número singular: hombre; y otra para expresar el plural, hombres. La parte que tienen en común (hombre-) se denomina tema o lexema. La s- añadida se denomina desinencia.
El tema está formado por una raíz que no se puede descomponer en unidades semánticas más pequeñas y que encierra el significado de la palabra general, y también es compartida con otras palabras de la misma familia.
Lo que distingue a hombre de esas otras palabras de la misma raíz es el componente –e añadido detrás de la raíz para formar el tema de la palabra: se llama por eso sufijo o morfema temático.
Las palabras variables tienen, por tanto, una estructura articulada, en que cada segmento tiene su valor o significado. Es un sistema heredado del latín, y a su vez éste lo heredó de los indoeuropeos. Es un sistema perfecto.
3. LAFLEXIÓN EN LATÍN Y GRIEGO.
En el latín y el griego el grado de flexibilidad era mayor. Las categorías de las palabras o partes de la oración eran las mismas, con la excepción del artículo, que no existía en latín pero sí en griego. Los accidentes de las palabras variables coincidían en su mayor parte con los de las lenguas modernas, aunque había diferencias importantes a la hora de expresarlos.
Sistema verbal
En la voz activa todas las formas eran simples, incluidas las formas de los tiempo perfectos. Éstas últimas no se componían de un verbo auxiliar más un participio sino que se formaban mediantes un tema y sufijos o morfemas gramaticales. Así, he dado se decía en latín dedi y en griego dédoka.
La voz pasiva se expresaba también mediante formas simples en los tiempos de presente y no con formas compuestas a base del verbo copulativo como en las lenguas modernas: es dado se decía en latín y en griego didotai.
Sistemas nominal y pronominal
En los sistemas nominal y pronominal el cambio ha sido más radicas. En las lenguas indoeuropeas antiguas las palabras no sólo cambiaban de forma según el número, sino también según la función, sujeto, complementos del nombre, directo, indirecto, etc.
En latín la misma palabra cambia de forma según su función: sujeto (homo) o complemento indirecto (hominí). Lo que en castellano se expresa mediante preposición, en latín y en griego se expresaba mediante variaciones en la propia palabra. Este accidente se denomina caso.
Los casos eran seis en latín y cinco en griego. Los sustantivos, adjetivos y pronombres tenían una forma de singular y otra de plural por casa caso. Era un sistema muy complejo. Esta reducción había creado ya confusiones en latín y griego. En la evolución del latín vulgar y luego en las lenguas románicas la reducción culminó con la desaparición del sistema de casos y su sustitución por el de preposiciones.
Otra diferencia es la existencia del género neutro: había sustantivos que no eran ni masculinos ni femeninos (neutrum en latín significaba “ni uno ni otro”). En castellano no sólo se conserva en el sistema pronominal en singular (lo, esto, eso, aquello). Respecto al número, las lenguas romances conservan los dos que había en latín, pero en griego se distinguía un tercer número, el dual, para cuando se trataba de dos, aunque no en todos los casos.
La flexión nominal y pronominal se denomina declinación, la flexión verbal, conjugación.
4. LENGUAS ANTIGUAS Y LENGUAS MODERNAS
Entre el latín y el griego había diferencias tanto en la conjugación como en la declinación. En ellas predominaban las formas simples, unitarias, articuladas, en todos los sistemas. Eran lenguas más sintéticas. En las lenguas modernas predomina la fórmula contraria, es decir, son más analíticas y utilizan fórmulas compuestas a base de palabras auxiliares, verbos en el sistema verbal y preposiciones en el nominal y pronominal.
En las lenguas modernas se observa la preferencia por fórmulas compuestas o “perifrásticas” en sustitución de formas simples.
Algunas de estas fórmulas, en sustitución de las formas simples, se empezaron a emplear ya en el latín vulgar desde épocas muy antiguas porque eran menos complicadas. Otras se generalizaron en el latín tardío porque la terminación de las palabras se había ido alterando al pronunciarse mal, de tal manera que con las desinencias de sustantivos y verbos no se distinguían bien los accidentes caso y número, o de persona y número.
Otras veces se trata de cambios o innovaciones en busca de una mayor originalidad o expresividad. Este fenómeno se sigue produciendo en el uso de los pronombres personas. A veces utilizamos las dos formas, reforzamos la simple con la compuesta. La renovación, la modernización, por otra parte, es una constante naturas en la historia de las lenguas.